Queridas familias, 

La semana pasada tuvimos nuestro esperado School Camp y fue una oportunidad muy bonita para conocernos mejor, afianzarnos como grupo, y empezar a entender mejor qué podemos hacer personal y colectivamente para que nuestra convivencia en el viaje sea lo más sana posible. 

Durante nuestra visita a El Zoque aprendimos mucho acerca del ecosistema de páramo, su importante papel dentro del ciclo del agua, las especies de flora y fauna que allí podemos encontrar, y las relaciones que existen con otros ecosistemas y con nuestra vida cotidiana en la ciudad. De ese páramo se recoge más del 50% del agua potable que recibimos en nuestras casas. 

Fue una caminata retadora, pero quedamos gratamente sorprendidos al ver cómo todos fueron capaces de empujar sus límites para disfrutar del camino y alcanzar la meta final. 

Una vez llegamos al Colegio, montamos las carpas en el lote (fueron sus hijos quienes decidieron que querían dormir afuera a pesar de la lluvia y del barro), hicimos unos videos para enviarle a los estudiantes de Canadá que nos estarán recibiendo, nos comimos unos deliciosos nachos, e hicimos un tour nocturno por todo el Colegio. Estoy segura que de esto último ya habrán oído varias historias, pues fue uno de los momentos más emocionantes del campamento. 

También tuvimos un taller de empacada en donde les mostramos (con ejemplos de mi ropa) qué sí llevar al viaje y qué no y donde les recordamos la importancia de que ellos estén muy presentes en todo el proceso de la empacada. Dentro de los tips que les di y que NO están en la lista de empaque, está el de llevar una almohada inflable o una funda de almohada que puedan llenar allá con ropa (en el campamento no hay almohadas disponibles y sabemos que a muchos les hace falta). 

La noche estuvo lluviosa y un poco fría, pero “sobrevivimos” como dijeron muchos de sus hijos a la madrugada. El miércoles desayunamos temprano, y luego nos unimos al resto del grado para participar de las actividades del día de la lengua organizadas por el Colegio. 

Sé que fue un tiempo corto, pero muchos nos dijeron que tras el campamento, se sentían más preparados y motivados con el viaje, lo cual nos llena de orgullo y alegría. 

Un saludo, 

Juliana